viernes, 17 de noviembre de 2017

180 GRADOS Y UN RETO




Sí, 180 grados es lo que ha cambiado mi vida en el último año. En agosto del año pasado nació mi pequeñita, la reinita de la casa, sana, preciosa, muy buena y comilona. Si echáis cuentas ahora tiene casi 15 meses, y aun no anda, o “se anda” como se dice en mi tierra, pero tiene las mismas inquietudes que un bebe de su edad, así que quieta lo que se dice quieta, no está. Corretea gateando por toda la casa, y en consecuencia sus padres detrás de ella muchas veces.

Además en marzo nos mudamos de un pisito de 50m²  a un piso de 100m² en mi barrio de siempre. ¡Qué cambio! El otro piso me encanta, tiene un jardín enorme en el que siempre he soñado que jugara mi reinita, pero el resto del piso es muy pequeño, y unido eso a que había que coger el coche para todo, absolutamente todo, y otras circunstancias de mi vida, decidimos mudarnos.

Así que, como os supondréis entre la casa y la niña mis momentos de manualidades son más bien escasos. Mi vida transcurre entre el trabajo, mi niña, la casa y poco más por ahora.

La nena como casi todos los bebes, coge todo, laringitis, gastroenteritis, faringitis y todas las “titis” que os imaginéis.

Con estas circunstancias, mi casa y mi vida se descontrolaban. Nunca he sido la persona más ordenada del mundo, para que mentirnos, pero con la mudanza y la niña, la cosa se nos estaba yendo de las manos. Y dije “hasta aquí”.  Tenía un montón de ideas para la nueva casa, pero siempre estaba tan ocupada deshaciendo cajas u ordenando lo del día a día que no tenía tiempo para todas ellas.  Y cuando venía gente a casa aquello era la locura, había que esconder todo lo que estaba fuera de su sitio, algo de lo que no me siento orgullosa pero es así, lo metías al mogollón en alguna caja o armario o algo así, ¿y qué solucionabas con eso? Nada, nada en absoluto, porque de este modo volvías a tener un armario desordenado o más cajas por deshacer. Y así no terminamos nunca.

Mi agobio era tal por no conseguir avanzar que sabía que eso no podía seguir así. Empecé a leer cosas sobre orden,  limpieza y cosas DIY para la casa. Otro día os contaré cuales son mis “maestras”. Me encantaba la idea de tener todo en su sitio, ordenado, limpio, fuera de ruido visual. Esto debe ser cosa de la edad porque antes no me molestaba. Yo quería eso, y lo iba a conseguir.

Y en ello estoy. Cogiendo mil ideas de orden, pequeños trucos, pequeños hábitos que hacen mi día a día más fácil y que me deje tiempo libre para estar con mi familia, amigos o mis aficiones.
Y todos estos cambios también van a afectar al bog, evidentemente. En vez de contaros mis manualidades os contare como me va en mi nuevo reto de “orden en mi vida”. Os iré contando como lo estoy consiguiendo, que cosas me ayudan o que cosas no, por si tienes el mismo problema que yo intentar ayudarte un poquito, o quién sabe, quizás me termines ayudando tu a mí.  

Y, como no podía ser menos, también os pondré mis DIY para la casa y como la voy montando poco a poco, con un presupuesto bastante ajustado.


¿Qué os parece la idea? Seguro que muchos de vosotros tenéis el mismo problema y nos podremos ayudar entre todos. ¿Te unes a mí en esta nueva a ventura? Pues deja tus comentarios más abajo o deja tus impresiones en mi Facebook pinchando aquí



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